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Un análisis del COVID-19 en el Planeta Tierra y la energía solar – Escrito por: Sofía Monge

22 marzo, 2020 – San José, Costa Rica.

Si empezamos por cuestionarnos porqué está pasando esto, podríamos llegar a varias conclusiones en donde sólo estaríamos viendo la punta del iceberg. Por ejemplo: porque “en China no tienen las condiciones de salubridad necesarias”, porque la humanidad no tiene la costumbre de lavarse las manos, por no toser o estornudar correctamente, porque hay demasiada globalización y estamos todos conectados con un vuelo aéreo. Todo eso puede ser cierto, pero si nos cuestionamos porqué está pasando esto y lo analizamos a profundidad podríamos llegar a conclusiones mucho más impactantes y retadoras. Esto no quiere decir que el COVID no tenga solución, sí la tiene, pero debemos cambiar la forma en la que estamos viviendo los seres humanos, eso es lo retador.

Han sido demasiados años y generaciones de destrucción al planeta Tierra, de egoísmo, de des balance. Hoy más que nunca, reflexionamos sobre esto y lo mucho que le debemos a la naturaleza. Si nos ponemos a pensar, este virus es parte de la naturaleza y vino a darnos una lección grande. Es como si por primera vez la misma naturaleza dijera “basta” y toma las riendas del Planeta, así como nosotros lo hemos hecho por tantos años.

Entonces, ¿por qué está pasando esto? Una de las grandes lecciones que este virus nos ha dado es que está “compensando” el daño que le hemos hecho al Planeta. Esa compensación la logró dejándonos a todos (literalmente) entre las casas, evitando de esta forma miles de millones de emisiones de CO2.  Miles de kilmómetros que se han dejado de recorrer en carro, barco, aviones. Cientos de emisiones que se han evitado por la “pausa” en la que muchas empresas están. Un virus que vino a “dañarle” los pulmones a las personas, así como nosotros se los hemos quemado al mundo con tantos incendios y quemas forestales.

A pesar de que este virus nos tiene ahorita “entre la espada y la pared”, es un virus compasivo: no ataca a los más inocentes, a los más pequeños; otra lección al comportamiento egoísta que hemos tenido con el mundo. Hemos extraído sus recursos incontroladamente, sin piedad y, a pesar de esto, COVID ha tenido compasión con los niños y las generaciones que ahora son responsables del futuro de este planeta.

La siguiente lección es ser más solidarios, menos egocéntricos y trata sobre la importancia de cuidarnos entre todos; así como debemos ser solidarios, generosos y cuidadosos con La Tierra. COVID vino a balancearnos.

Y, ¿qué tiene que ver todo esto con la energía solar? Por su naturaleza, la energía solar es una forma de energía limpia y de compensar el daño que la humanidad le ha hecho al mundo. Es un recurso que nos permite ser solidarios y armoniosos con la naturaleza, sin extraer constantemente de ella. Las energías limpias son una forma de darle un respiro a los pulmones de la Tierra, siendo compasivos y a la vez asegurándonos sostenibilidad en el tiempo. En medio de una crisis como éstas, aquellos que han optado por energías limpias por lo menos tienen seguridad de que pueden seguir trabajando y aprovechando esos ahorros para atajar otros gastos que deben seguir asumiendo.

Ahora más que nunca las empresas deben mitigar los impactos ambientales que generan y  compensarlos positivamente; ya no es “porque quiero”, ahora es “porque debo”. El COVID-19 vino a darnos muchas lecciones que seguiremos identificando en el camino pero por ahora, sentimos gratitud de estar viviendo esta experiencia y de motivarnos aún más a seguir trabajando genuinamente por un mejor mundo.